
firma que parecía ser la suya.
Después apareció la póliza.
Asegurada: Lucía Serrano.
Beneficiario: Sergio Valdés.
Lucía revisó la fecha dos veces.
Faltaban apenas dos días para que la póliza entrara plenamente en vigor.
Sergio se acercó.
—Eso tiene explicación.
Carmen negó lentamente.
—No bebas nada que te den.
Desde abajo se escuchó cómo alguien abría la maleta con la que Lucía acababa de llegar.
Nuria gritó que el dinero no estaba.
Lucía no había dejado allí sus ahorros reales. Los fajos que había colocado arriba eran una distracción preparada antes de entrar a la casa.
Lo verdaderamente importante estaba con ella.
Y Sergio todavía no sabía que una pequeña cámara permanecía encendida dentro de la maleta desde el momento en que Lucía cruzó la puerta.
Nuria volvió a meter la mano.
Entonces sus dedos encontraron el dispositivo.
Lo sacó lentamente.
Sergio palideció al reconocerlo.
Lucía extendió
Continúa en la página siguiente