bajo el cuerpo.

Lo abrió con cuidado.

Dentro había una llave de seguridad bancaria y un papel doblado.

El detective lo leyó.

Su expresión cambió.

—Está dirigido a la señora Clara Vance.

Ella tomó la carta.

Reconoció inmediatamente la letra.

Era la de Leonardo.

Con lágrimas en los ojos comenzó a leer.

“Mamá, si estás leyendo esto, significa que alguien intentó hacerme desaparecer. No confíes en nadie hasta hablar con el detective Daniel Ross. Si Verónica insiste en enterrarme rápidamente, es porque alguien necesita que todos crean que estoy muerto.”

Clara sintió que las piernas le fallaban.

Aquella era, sin duda, la letra de su hijo.

El detective levantó la vista.

—¿Quién es Daniel Ross?

Lawrence respondió enseguida.

—Un investigador privado que Leonardo contrató hace meses.

—¿Para qué?

—Porque sospechaba que alguien dentro de la empresa estaba desviando dinero.

Todos miraron a Verónica.

Ella negó desesperadamente.

—¡No fui yo!

El
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Parte 2: LA LLAMADA QUE DEMOSTRÓ QUE EL HOMBRE DEL ATAÚD NO ERA MI HIJO Y LA VERDAD QUE SU ESPOSA HABÍA ENTERRADO BOUGHTAT

Clara sostuvo el teléfono con manos temblorosas. —¿Bueno? Del otro lado se escuchó una voz nerviosa. —¿Ingeniero Vance? El banco ya detectó movimientos extraños en las cuentas…

la mirada. —No te atrevas. Lawrence ignoró la amenaza. —Hace cuatro días Leonardo desapareció después de salir de una reunión con varios inversionistas. —¿Desapareció? —preguntó Clara. Él…

detective preguntó: —Entonces, ¿por qué organizó un entierro sin autopsia, sin velorio y sin permitir que la madre identificara el cuerpo? No respondió. El teléfono de Verónica…

un desconocido fallecido sin familiares cercanos cuya identidad había sido manipulada para simular la muerte de Leonardo. El plan consistía en cobrar un enorme seguro de vida,…

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