Una fuente cercana asegura que, a sus casi 85 años, Rafael Inclán no atraviesa un buen momento. Además de estar separado de su esposa, Paola Lavat, también tendría dificultades económicas.
La crisis habría comenzado tras la pandemia, cuando bajaron sus ingresos.
Vivía entre México y Las Vegas, gastando en dólares mientras ganaba en pesos.
Según versiones, incluso habría reducido sus tarifas para conseguir trabajo.
Habría solicitado un apoyo económico mensual a la Asociación Rafael Banquells.
Pese a la separación, seguiría enviando dinero a su expareja.
El actor ha declarado que no piensa retirarse porque no cuenta con capital suficiente y que seguirá trabajando mientras pueda.