
**PARTE FINAL — EL DÍA QUE MI MARIDO DESCUBRIÓ QUE TODO LO QUE TENÍA ERA MÍO**
Rodrigo miró su teléfono y su rostro perdió el color.
Acababa de recibir una notificación del banco.
Todas las tarjetas vinculadas a mis cuentas habían sido suspendidas.
Un segundo después, Evelyn apareció furiosa en la entrada.
—¡Rodrigo! ¡Mi tarjeta ha sido rechazada! ¡Haz algo!
Mi abogado, Daniel Reeves, bajó del sedán negro con una carpeta en la mano.
—Señor Sanders, necesitamos hablar sobre la propiedad y los activos que utiliza su familia.
Rodrigo soltó una carcajada nerviosa.
—¿Qué propiedad? ¡Esta es mi casa!
Daniel abrió la carpeta.
—Me temo que está equivocado. La mansión pertenece a Halston Residential Holdings, una sociedad controlada exclusivamente por su esposa. Fue adquirida seis meses antes de su matrimonio.
El silencio fue absoluto.
Evelyn comenzó a temblar.
—¡Eso es imposible! ¡Mi hijo pagó esta casa!
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