Los acrocordones (fibromas blandos) son pequeñas “bolitas” de piel benignas que suelen aparecer en zonas como cuello, axilas o párpados. No son peligrosos ni están relacionados con el VPH, a diferencia de las verrugas.
Se originan principalmente por fricción, sobrepeso, cambios hormonales o factores genéticos. Generalmente no causan dolor, pero pueden molestar si se enganchan con ropa o accesorios.
Aunque son inofensivos, es importante consultar a un especialista en dermatología si cambian de tamaño, forma o color. No se recomienda quitarlos en casa; lo mejor es hacerlo con un profesional.