La pérdida del deseo en una relación suele ser gradual y responde a varios factores emocionales y personales. En muchas mujeres, el deseo está ligado a cómo se sienten dentro y fuera de la relación.
Entre las causas más comunes están: la falta de conexión emocional (no sentirse escuchada o valorada), el cansancio físico y mental, la rutina y la monotonía, y problemas de autoestima o desconexión con su propio cuerpo.
También influyen conflictos no resueltos y la mala comunicación. En general, la pérdida de deseo no es casual, sino una señal de que algo en la relación necesita atención y cambio.