No existe un color “prohibido” en casa, pero sí algunos que pueden influir en cómo te sientes.
🎨 Claves:
Colores oscuros (como negro): pueden hacer el espacio más pequeño o pesado si se usan en exceso
Colores intensos (rojo, amarillo): pueden generar tensión o cansancio
Tonos fríos o muy apagados: pueden dar sensación de distancia o tristeza
🧠 Importante: no es mala suerte, es cómo el cerebro percibe el ambiente.
💡 Recomendación: usar equilibrio, buena iluminación y elegir según el espacio.
✅ Conclusión: no hay colores malos, solo malas combinaciones. El mejor color es el que te hace sentir cómodo en tu hogar.