Durante años, se convirtió en una de las mayores estrellas del cine, pero su vida estuvo llena de problemas. Nació en Nueva York en los años 60, creció en una familia de artistas, pero desde joven estuvo expuesto a las drogas.
En los 80 y 90 alcanzó la fama en Hollywood, pero las adicciones lo llevaron a arrestos y rehabilitación. A mediados de los 90 tocó fondo, incluso pasando por la cárcel.

Después del 2000 empezó a recuperarse y en 2003 logró estar sobrio. Desde entonces reconstruyó su vida y volvió con fuerza, convirtiéndose en uno de los actores más exitosos y mejor pagados, ganando premios importantes como el Oscar.

Su historia demuestra que siempre se puede cambiar y empezar de nuevo.