La presión alta no suele tener una sola causa. Además de la sal, influyen factores como el estrés crónico, la mala calidad del sueño, algunos medicamentos y el consumo frecuente de alimentos procesados.
Mucho del sodio que consumen las personas viene de productos industrializados como embutidos, sopas instantáneas, salsas y comida rápida.
Los especialistas también relacionan la hipertensión con problemas como la apnea del sueño, el sedentarismo y ciertos medicamentos antiinflamatorios o descongestionantes.
Para ayudar a controlar la presión se recomienda:
reducir alimentos procesados
dormir bien
hacer ejercicio regularmente
controlar el estrés
revisar medicamentos con un profesional de salud
La hipertensión puede prevenirse y controlarse mejor con hábitos saludables y chequeos médicos constantes.