.
Los especialistas recomiendan cambiar la ropa interior todos los días para mantener una buena higiene. Aunque no se vea sucia, durante el día acumula sudor, humedad y bacterias.
Usarla dos días seguidos no siempre causa un problema grave, pero puede aumentar el riesgo de malos olores, irritación o infecciones, especialmente en climas cálidos o con mucha sudoración.
Las telas de algodón y transpirables ayudan a mantener la zona más seca y cómoda. En casos puntuales puede pasar, pero no es recomendable convertirlo en hábito.