Las carreteras no siempre se construyen en línea recta porque las curvas ayudan a mejorar la seguridad y adaptarse al terreno.
Los expertos explican que las curvas pueden:
evitar que los conductores se distraigan o se duerman
reducir el exceso de velocidad
facilitar el manejo del agua de lluvia
rodear terrenos privados o zonas inestables
Además, construir una carretera totalmente recta muchas veces sería más costoso o peligroso. Por eso, las curvas forman parte del diseño para hacer los caminos más seguros y funcionales.