A punto de llegar al siglo de vida, la leyenda de Mary Poppins sigue inspirando a todo el mundo. No es solo por su exitazo en el cine y la tele, sino por su actitud ante la vida: el señor sigue bailando, sonriendo y con una energía bien fregona. Los fans lo adoran porque demuestra que la edad es solo un número y que se puede envejecer con toda la chispa y sencillez del mundo. ¡Un ejemplo total!
