El peligro de vapear: La historia de James Johnson
James, un joven de 20 años que trabajaba turnos de 17 horas, consumía un vapeador desechable cada dos días. En solo 18 meses, su salud colapsó.
La crisis: Empezó a vomitar sangre y terminó en cuidados intensivos con una neumonía bilateral grave.
El coma: Fue inducido a un coma para salvar sus pulmones. Al despertar, el daño cerebral temporal era tal que no reconocía a su pareja ni a su bebé de siete meses.
Las secuelas: Perdió la funcionalidad de un pulmón y su esperanza de vida se vio seriamente afectada.
La lección: James ahora advierte a otros jóvenes que no se crean inmunes por su edad. Su mensaje es claro: “Revisa bien lo que vas a inhalar”. Actualmente se recupera y participa en eventos benéficos para concienciar sobre los riesgos del vapeo.