Nunca coloques tu cama así: ¿mito o realidad según el Feng Shui

Acomodar la cama no es nomás por convivir; según el Feng Shui, si la pones mal, se te va la suerte y el sueño. Aquí te van las reglas de oro para que no te cargue el payaso:

1. “La posición del muerto” (El error más gacho)
Nunca, pero nunca pongas la cama justo frente a la puerta, de modo que tus pies queden apuntando hacia la salida. Se dice que así sacan a los difuntos, por eso le llaman la “posición del ataúd”.

El detalle: Te vas a sentir inseguro y vas a despertar bien cansado, como si no hubieras dormido nada.
2. Debajo de la ventana
Dormir con la cabeza pegada a la ventana es de mala suerte.

¿Por qué?: Necesitas una pared sólida detrás de ti para sentir el “respaldo”. Si hay ventana, se te escapa la buena vibra (el Chi) y vas a estar dando vueltas toda la noche.
3. Espejos frente a ti
Tener un espejo donde te veas mientras duermes es un gran “no”.

El mito: Dicen que el espejo invita a un tercero a la relación (¡ojo ahí con la pareja!) o que te roba la energía mientras descansas.
La neta: Aunque la ciencia no dice que te vayas a salar, los psicólogos dicen que si acomodas tu cama donde puedas ver la puerta (pero no de frente), te vas a sentir mucho más tranquilo y relajado. ¡Haz la prueba y verás!

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