Son contracciones musculares repentinas y dolorosas. Casi siempre ocurren por falta de agua o minerales.
Causas comunes:
Deshidratación: No tomar suficiente agua.
Falta de minerales: Bajos niveles de potasio, magnesio o calcio.
Malas posturas: Pasar mucho tiempo sentado o parado.
Fatiga: Exceso de ejercicio o esfuerzo.
¿Qué hacer al momento?
Estira: Estira el músculo suavemente.
Masajea: Frota la zona para relajar.
Hidrátate: Toma agua de inmediato.
Calor: Aplica compresas tibias.