María Branyas, quien vivió hasta los 117 años, se convirtió en una pieza clave para la ciencia al permitir el análisis de su ADN. Los resultados han arrojado luz sobre cómo alcanzar una vida larga y saludable.
¿Qué descubrió la ciencia?
Biología joven: Su cuerpo funcionaba como el de alguien 10-15 años menor.
Genética protectora: Observaron telómeros (protectores del ADN) inusualmente resistentes que la protegieron de enfermedades graves.
Salud cardiovascular: Niveles óptimos de colesterol y energía sorprendente para su edad.
Sus hábitos clave:
Alimentación: Consumo diario de yogur con cereales, favoreciendo una microbiota intestinal fuerte y un sistema inmune sano.
Estilo de vida: Conexión con la naturaleza, tranquilidad emocional y una actitud positiva.
Mentalidad: “Alejarse de personas tóxicas” y mantener la mente lúcida y activa.