El rabo de vaca no es solo para guisos de la abuela, es de los cortes más nutritivos y atascados de colágeno que vas a encontrar:
El beneficio chingón: Te da una dosis masiva de gelatina y proteínas que reparan tus articulaciones (rodillas y codos) y fortalecen los tendones.
Para la salud: Trae un buen de zinc para las defensas, hierro del bueno para ganarle a la anemia, y vitaminas B para darte energía y recuperar los músculos.
Mito de la grasa: No te echa a perder la dieta; si le quitas la grasa de encima después de cocerlo, te quedas con puro nutriente esencial.
El truco de cocina: Olvídate de la olla a presión. La cocción lenta es mil veces mejor para que el colágeno se rompa bien, quede suave, fácil de digerir y suelte todos los minerales en el caldo.
En corto: Es un superalimento barato y natural para mantenerte fuerte y ágil.