Tener mocos atorados es enfadoso. Sácalos rápido con estos trucos caseros:
Toma agua a sorbitos: Si te secas, la flema se pone pegajosa. Te sirven el agua tibia y los tés de jengibre o menta.
Respira vapor: Date un baño caliente o inhala el vapor de una olla para aflojar el moco espeso.
Gárgaras de agua con sal: Hazlas dos veces al día para calmar la irritación y despegar la flema.
Duerme levantado: Usa una almohada extra. Si te duermes plano, la flema se te estanca en la noche.
Bájale al azúcar: La comida chatarra te congestiona más; mejor come fruta con vitamina C.
El remedio rey: Agua tibia con miel (para la garganta) y limón (para cortar el moco).
Ojo: No carraspees seguido, solo te vas a raspar la garganta. ¡Mejor tómate tu tecito y respira vapor!