A veces es difícil distinguir entre una alergia y la sarna (escabiosis), pero sus causas y tratamientos son totalmente diferentes.
Aquí los puntos clave para entender la sarna:
No es por mugre: Existe el mito de que sale por falta de higiene, pero la realidad es que le puede dar a cualquiera. Se contagia por un ácaro microscópico (un tipo de arácnido) que se mete en la piel.
El picor nocturno: El síntoma más típico es una comezón insoportable que empeora muchísimo en la noche. Esto pasa por el calor de la cama, porque el cuerpo se relaja y porque hay menos distracciones, lo que hace que el cerebro sienta más el picor.
¿Por qué pica tanto? El ácaro hembra excava pequeños túneles en la capa superficial de la piel para dejar sus huevos y desechos. El sistema inmune reacciona a esos huevecillos y suciedad, desatando la intensa picazón como defensa.
En conclusión: La sarna no discrimina a nadie. Si la comezón te despierta por las noches y notas ronchas extrañas, no te la juegues pensando que es una simple alergia y ve al doctor para que te dé el tratamiento correcto.