Tener el abdomen inflamado, pesadez o estreñimiento es muy común, pero en vez de buscar remedios milagrosos para “limpiar” el intestino, lo mejor es ayudarle al cuerpo con buenos hábitos. El organismo ya sabe depurarse solo.
Aquí los puntos clave para decirle adiós a la hinchazón:
¿Por qué te inflamas? Por no comer suficiente fibra, no tomar agua, moverte poco (sedentarismo), comer mucha comida chatarra (ultraprocesados), tragar muy rápido, por estrés o intolerancias alimentarias.
La fibra es el secreto: Funciona como una escoba natural para el intestino. La encuentras en la avena, manzana, pera, ciruela, legumbres, chía y linaza. Agrégala a tu dieta poco a poco y con mucha agua para que no te caiga pesada.
Un juguito aliado: Puedes licuar 1 vaso de agua, 1 manzana verde, el jugo de medio limón y 1 cucharada de chía. Déjalo reposar un poco para que la chía se infle y tómatelo en el desayuno o entre comidas. Es un gran extra, pero no hace milagros.
Hábitos que te salvan: Toma hanta agua, muévete (camina o nada para estimular el intestino), come alimentos fermentados como yogur o kéfir para tu microbiota, y respeta tus horarios de comida.