La leyenda del cine falleció hoy en un trágico accidente automovilístico. Conducía solo cuando se estrelló contra un árbol.

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Tony Knight, comediante británico de 54 años, falleció de forma trágica durante el festival Rock & Cars en Lavaur, Francia, cuando una rama de un árbol se desprendió inesperadamente y cayó sobre el público. Aunque varias personas resultaron heridas, Tony fue la única víctima mortal.

Knight era conocido por su humor cálido y cercano, así como por su amor por los animales. Además de la comedia, se dedicaba a ayudar a las personas a entender mejor a sus perros, motivo por el cual era llamado un “dog listener”.

Vivía en Australia junto a su pareja, Hayley Wright, y se encontraba preparando una gira por el Reino Unido. Tras su muerte, se abrió una campaña en GoFundMe para cubrir gastos funerarios, recibiendo amplio apoyo de fans y colegas.

Su legado permanece no solo en la comedia, sino en la huella de empatía y alegría que dejó en quienes lo conocieron.

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