No es dejar de comer por convivir, sino organizar tus horarios para que tu cuerpo descanse y mejore tu metabolismo.
Lo mero bueno:
El método 16/8: El más famoso. Ayunas 16 horas y tienes una “ventana” de 8 horas para comer. Por ejemplo: cenas a las 8:00 p.m. y vuelves a comer hasta las 12:00 p.m. del día siguiente.
¿Qué se vale tomar en el ayuno? Pura agua, café negro y té o infusiones (todo bien limpio, sin azúcar).
Los beneficios: Te ayuda a quemar grasa, regula el azúcar en la sangre, te da más enfoque mental, limpia tus células y te quita los antojos [cite: Beneficios del ayuno intermitente, Favorece la pérdida de grasa, El cuerpo utiliza las reservas de grasa como fuente de energía., Mejora la sensibilidad a la insulina, Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre., Aumenta la energía y concentración, Muchas personas sienten mayor claridad mental y menos fatiga., Promueve procesos de reparación celular, El organismo activa mecanismos naturales de limpieza y regeneración., Ayuda a controlar el apetito, Puede reducir los antojos y mejorar la relación con la comida.].
Tips para no morir en el intento:
Empieza de a poquito (un ayuno de 12 horas primero), toma mucha agua, come comida real y con buena proteína, y bájale a los dulces y la comida chatarra.