La pareja: una fuente inagotable de humor cotidiano

Dos amigos charlan animadamente:

—Mi esposa insistía en que nuestras próximas vacaciones fueran realmente originales. Entonces se me ocurrió una idea: le tapé los ojos y le pedí que arrojara un dardo a un gran mapamundi. ¡A donde cayera, ese sería nuestro destino!

Cuando el azar lo decide todo
—¡Genial! ¿Y adónde van entonces?
—Bueno… el dardo cayó justo encima de la biblioteca del barrio. Resultado: en agosto vamos a pasar dos semanas en plena aventura literaria.

La falsa avería… y la sorpresa real
Sentado en el sofá mirando un partido de fútbol, el marido escucha que su esposa lo llama:

—Amor, creo que tu auto tiene un problemita… no quiere arrancar.
—¿Cómo que no funciona? ¿Qué pasó?
—Creo que le entró agua al carburador…Romance

Una experta en mecánica… casi
—¿Desde cuándo sabés vos dónde queda el carburador? Esto no es ninguna broma, ¿dónde está el auto?
—Eh… dentro de la piscina.

La gran pregunta sobre el futuro
Una pareja conversa tranquilamente sobre lo que les depara el porvenir.

Él: «Decime una cosa: si algún día yo ya no estuviera para molestarte, ¿seguirías adelante con tu vida?»
Ella: «Creo que no. Lo más probable es que me fuera a vivir con mi hermana.»

Una respuesta estratégicamente pensada
Ella: «¿Y vos, qué harías?»
Él: «Lo mismo que vos… ¡también me iría a vivir a la casa de tu hermana!»

El humor como ingrediente esencial de la convivencia
continúa en la página siguiente PARTE 4

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