Un globo aerostático con 21 personas a bordo se incendió en pleno vuelo sobre Santa Catarina, Brasil, causando la muerte de ocho pasajeros. El resto, incluido el piloto, sobrevivió y fue hospitalizado tras el terrible incidente.
Según testigos, el fuego se originó dentro de la cesta. El piloto intentó descender de inmediato e instó a los pasajeros a saltar cuando el globo estaba cerca del suelo. Algunos saltaron, pero otros no lo lograron. Las llamas se propagaron y, debido a la gran carga del globo, este comenzó a ascender nuevamente, antes de finalmente caer por pérdida de sustentación.
Tres víctimas fueron encontradas abrazadas en el momento de su muerte, un detalle desgarrador que puso de manifiesto la magnitud de la tragedia. Las autoridades locales iniciaron una investigación sobre el estado y las operaciones del globo. La empresa operadora afirmó haber cumplido con la normativa y aseguró que no había habido accidentes previos.
Funcionarios brasileños, incluido el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y ofrecieron apoyo federal a los sobrevivientes. La tragedia ha generado gran preocupación por las medidas de seguridad en el turismo aéreo.