Muere Ann Blyth, leyenda de la Época de Oro de Hollywood, a los 98 años

Lamentable pérdida: Falleció a los 98 años por causas naturales el pasado miércoles 24 de junio, a pocas semanas de su cumpleaños.

Su papel más icónico: Saltó a la fama mundial por interpretar a la fría y manipuladora Veda Pierce en el clásico de 1945 Mildred Pierce (junto a Joan Crawford), papel que le valió una nominación al Óscar como Mejor Actriz de Reparto.

Talento completo: Destacó en cine, teatro, radio y televisión gracias a su gran capacidad actoral y su increíble voz de soprano, brillando en películas como The Great Caruso, Rose Marie y Kismet.

Últimos trabajos y legado: En sus últimos años de carrera participó en series icónicas como The Twilight Zone (La Dimensión Desconocida) y Murder, She Wrote (Reportera del Crimen). Cuenta con su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Vida personal: Estuvo casada con el Dr. James McNulty desde 1953 hasta que él falleció en 2007; le sobreviven sus 5 hijos, 10 nietos y 5 bisnietos, quienes la recuerdan como una mujer amorosa que disfrutaba de la jardinería, el tejido y la pintura al óleo.

¡Descanse en paz, una de las últimas grandes estrellas del cine clásico!

Related Posts

Mi Esposo y Yo Nos Divorciamos Después de 36 Años – En Su Funeral, Su Papá Bebió Demasiado y Dijo, ‘Ni Siquiera Sabes lo que Hizo por Ti, ¿Verdad?’

Terminé mi matrimonio de 36 años después de descubrir habitaciones de hotel secretas y miles de dólares desaparecidos de nuestra cuenta, y mi esposo se negó a…

“No puedo vivir con ese tipo de mentira,” dije. “No puedo despertarme todos los días y fingir que no veo lo que está pasando.” Troy asintió una…

¡Impactante! Médicos retiran enorme quiste a un paciente

¡Cuidado! Quistes que parecen granos podrían requerir cirugía Muchas personas confunden los quistes epidermoides con espinillas comunes, pero intentar exprimirlos puede empeorar la situación: Peligro: Reventar un…

Aquel vuelo a Chicago cambió el rumbo de mi vida

Tyler llevaba casi nueve años volando aviones comerciales, y de alguna manera, en todo ese tiempo, nuestro hijo Mason, de siete años, nunca había subido a uno…

Abordamos casi al final. Nuestros asientos quedaban hacia el fondo, y Mason pegó la frente al vidrio de la ventanilla como si estuviera a punto de ver…

Hubo aplausos dispersos. Alguien al frente incluso gritó “¡felicidades!”. Mason me miró con los ojos llenos de lágrimas. —Mamá, ¿quién es Laila? ¿Por qué papá dijo que…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *