Los hombres sienten mas placer cuando la VAGINA de la mujer está…

.

¿El tamaño de mi vagina es normal? La verdad que nadie te explica
Muchas mujeres se preguntan en silencio si el tamaño o la forma de su vagina es “adecuado”. La falta de educación sexual y los estereotipos irreales han creado inseguridades que no corresponden con la realidad. La verdad es clara: la diversidad es completamente normal.
La vagina es un órgano elástico y adaptable. En reposo mide entre 7 y 10 cm, pero puede expandirse durante la excitación o el parto. No existe un “tamaño ideal”, porque cada cuerpo es único.
Compararse con imágenes de internet o con la industria pornográfica solo genera ansiedad. La apariencia de la vulva varía muchísimo entre mujeres, y todas las formas son normales.
En las relaciones sexuales, el placer depende más de la comunicación, la conexión y la estimulación adecuada (especialmente del clítoris) que del tamaño vaginal.
Incluso tras el parto, el tono muscular suele recuperarse con el tiempo y ejercicios del suelo pélvico.
La clave es aceptarte, conocerte y confiar en tu cuerpo.

Related Posts

Mi madre de 82 años le dijo al médico en el hospital: —Mi esposo no me ha permitido comer pan ni usar sal durante 30 años. Si veía aunque fuera un pedacito de pan en mi mano, me lo quitaba. El médico dejó su bolígrafo lentamente sobre la mesa y le pidió a mi padre que saliera de la habitación…

Mi madre de 82 años le dijo al médico en el hospital: —Mi esposo no me ha permitido comer pan ni usar sal durante 30 años. Si…

—No. Un pesado silencio llenó la habitación.Revisa Artículos Maternidad El médico se puso de pie. —Señor Robert, ¿podría esperar afuera unos minutos, por favor? Mi padre no…

Mi enojo creció. —¿Qué más se suponía que debía decirme?Revisa Artículos Maternidad Mi padre asintió lentamente. —Ya veo. Su calma me enfureció aún más. —¿Ni siquiera vas…

—Yo era muy terca —admitió—. Después de unas semanas de sentirme mejor, empezaba a convencerme de que ya estaba bien otra vez. Mi padre permanecía sentado en…

Tres días de matrimonio, una mesa rota y el secreto que mi marido jamás esperó descubrir.

Él esperaba que yo me encogiera. Él esperaba la versión de mí con la que creía haberse casado: la mujer tranquila que evitaba las discusiones, se disculpaba…

Mi voz era tranquila. Eso pareció molestarle más que si yo hubiera gritado. “¿Qué dijiste?” “Me oíste.” Su expresión se endureció. “¿Crees que puedes hablarme así?” Lentamente…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *