
No esperes a que el bebé llegue a casa para asegurar tu hogar. Lo ideal es que las medidas de seguridad para bebés se implementen semanas antes de su llegada, tanto si eres padre primerizo como si esperas la llegada de un nuevo hermanito o hermanita.
La prueba de la “perspectiva del bebé gateador”: Ponte a cuatro patas y gatea por todas las habitaciones. Observa qué está a la altura de los ojos de tu bebé. Te sorprenderá lo que veas.
Una sencilla lista de verificación habitación por habitación:
Vivero:
La cuna cumple con las normas de seguridad vigentes (no tiene barandillas laterales abatibles).
Colchón firme con sábana ajustada. No se permiten protectores laterales, almohadas, mantas ni peluches.
Los cables del monitor para bebés están fuera de alcance (acorte los cables con un acortador de cables).
Sala de estar:
Fije los muebles (estanterías, cómodas, televisores) a la pared.
Cubra todos los enchufes eléctricos.
Utilice persianas sin cordón o enrolle los cordones en alto, fuera del alcance de los niños.
Instale barreras de seguridad en la parte superior e inferior de las escaleras.
Retire cualquier objeto pequeño del suelo y de los estantes bajos.
Cocina:
Instale cerraduras en armarios y cajones.
Guarde todos los productos de limpieza, productos químicos y objetos punzantes en un armario con llave, preferiblemente en un lugar alto.
Utilice una tapa para la perilla de la estufa.
Nunca deje alimentos o líquidos calientes en el borde de la encimera.
Baño:
Guarde todos los medicamentos, vitaminas y artículos de aseo personal en un armario con llave.
Ajuste el calentador de agua a 49 °C (120 °F) para evitar quemaduras.
Nunca deje a un bebé sin supervisión en la bañera, ni siquiera por un segundo.
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