
Para millones de espectadores, Ward representaba el glamour característico de una generación en la que las grandes producciones cinematográficas y las miniseries televisivas podían convertir a una actriz en una auténtica estrella internacional. Su carrera, sin embargo, fue mucho más que una cuestión de apariencia.Gente y sociedad
Interpretando a Meggie Cleary, Ward compartió protagonismo con Richard Chamberlain y consiguió conquistar a una enorme audiencia. La producción se convirtió en uno de los grandes fenómenos televisivos de la década y permanece en la memoria de quienes siguieron la televisión estadounidense durante aquellos años.
Una belleza que definió una época
La apariencia de Rachel Ward encajaba perfectamente con los estándares de glamour de los años ochenta. Su cabello voluminoso, sus rasgos definidos y su estilo sofisticado ayudaron a convertirla en una presencia habitual en revistas y medios de entretenimiento.
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