Sexólogos y terapeutas de pareja explican que cuando la mujer toma la posición superior durante la relación íntima, suele estar relacionado con factores de comodidad, control del ritmo y mejor comunicación corporal con su pareja.
Expertos en salud sexual señalan que esta dinámica permite ajustar movimiento e intensidad, además de favorecer la confianza y la conexión mutua. También puede ayudar a expresar iniciativa y seguridad dentro de la relación.
Lejos de mitos virales y frases sensacionalistas, el consenso profesional es claro: las preferencias en la intimidad responden a bienestar, comunicación y acuerdo entre ambos — no a “secretos ocultos”.