Una imagen se volvió viral porque, a primera vista, muchos creen ver una parte íntima del cuerpo femenino. Sin embargo, en realidad se trata simplemente de unos labios fotografiados desde un ángulo inusual.
El efecto se debe a una ilusión óptica: la combinación de sombras y perspectiva hace que el cerebro interprete la imagen de forma equivocada. Un ejemplo más de cómo nuestra mente puede engañarnos con solo un cambio de ángulo.