—El cabello vuelve a crecer, Daniel —le respondí, mirándolo de arriba abajo con el más puro desprecio—. Pero tu matrimonio y la beca de por vida que te daba mi sueldo se acabaron hoy.

Eleanor intentó abalanzarse hacia mí gritando insultos, pero uno de los oficiales le puso la mano en el hombro de inmediato, advirtiéndole que cualquier intento de agresión terminaría en arresto inmediato y traslado al Ministerio Público. La mujer se desmoronó sobre el sillón de la sala, llorando de pura rabia e impotencia, dándose cuenta de que la máquina de cortar pelo le acababa de costar la vida de lujos a la que se había acostumbrado sin mover un solo dedo.

Subieron a sus habitaciones escoltados por los policías. En media hora bajaron con un par de maletas mal hechas, bolsas de basura con ropa revuelta y las caras desencajadas por la humillación ante las miradas de los vecinos, que ya se asomaban por las ventanas al ver la patrulla afuera.

Cuando salieron a la banqueta, el cerrajero empezó a desmontar la cerradura principal para cambiar todas las combinaciones y poner cerrojos de alta seguridad. Daniel intentó subirse a su coche, pero en ese preciso instante una grúa particular que yo misma había solicitado dobló la esquina para remolcar el vehículo: al estar a mi nombre y con el seguro cancelado, no tenía autorización legal para conducirlo ni un metro más.

—¡Nos estás dejando en la ruina! —me gritó Daniel desde la banqueta, jalando la maleta rota mientras su madre se quejaba del dolor de cabeza bajo el sol de la mañana—. ¡Te vas a arrepentir de esto!

Me puse mis lentes de sol, ajusté la llave nueva en mi llavero y me subí a mi camioneta. Antes de arrancar, bajé la ventanilla y los miré por última vez:

—El dinero vuelve a entrar, Daniel, pero la dignidad jamás se negocia. Que tengan un excelente día.

Subí el vidrio, puse el clima, sintiendo el aire fresco contra mi cabeza rapada como una caricia de libertad absoluta, y manejé directo a las oficinas corporativas para tomar posesión formal de mi nuevo puesto como Directora Regional.

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