¿Te salió una bolita amarilla en el dedo después de usar zapatos usados? Lo más probable es que sea un callo, causado por la fricción y presión constante.
Pasa porque el calzado de segunda mano ya está moldeado al pie de otra persona, lo que provoca rozaduras y presión en los dedos. Como defensa, la piel se engrosa y se pone amarillenta.
También pueden aparecer ampollas o incluso hongos si los zapatos no están bien desinfectados.
Qué hacer:
Deja de usarlos, remoja el pie y lima suavemente la zona. Usa protectores o cremas. Si hay dolor, enrojecimiento o pus, consulta al médico.
Cambiar a zapatos cómodos y bien ajustados suele resolver el problema.