Causas y soluciones del “colgajo de cesárea”: por qué aparece y cómo puede abordarse

Tras una cesárea, muchas mujeres notan la aparición de un pequeño pliegue de piel sobre la cicatriz, conocido popularmente como “colgajo de cesárea”. Aunque puede causar incomodidad estética, no representa un riesgo para la salud.

Este pliegue se forma por la combinación de varios factores: el estiramiento de la piel durante el embarazo, la acumulación natural de grasa en la parte baja del abdomen, la forma en que cicatrizan las capas internas tras la cirugía y, en algunos casos, la retención de líquidos en el posparto. La genética y la elasticidad de la piel también influyen.

Con el tiempo, su apariencia puede mejorar. Mantener una alimentación equilibrada, realizar ejercicio adaptado al posparto y fortalecer el abdomen profundo y el suelo pélvico ayudan a recuperar firmeza. Los masajes en la cicatriz (con autorización médica) y algunos tratamientos estéticos no invasivos también pueden contribuir.

Si el pliegue causa dolor, irritación o afecta la calidad de vida, es recomendable consultar a un especialista para valorar opciones personalizadas.

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