Dormir con el cuerpo sudado, con ropa muy ajustada o sin una correcta higiene puede provocar irritaciones severas en la piel. Expertos advierten que la humedad y el calor favorecen la proliferación de virus como el herpes zóster, conocido popularmente como “culebrilla”.
Esta infección se manifiesta con sarpullido rojo, ampollas dolorosas y ardor intenso en un solo lado del cuerpo, como se observa en la imagen. Aunque no siempre está relacionada directamente con la forma de dormir, el estrés, la baja de defensas y la fricción constante pueden activar el virus.
Los médicos recomiendan mantener la piel limpia y seca, usar ropa cómoda para dormir y acudir al especialista ante los primeros síntomas para evitar complicaciones.