Un reciente contenido en redes sociales volvió tendencia el tema de los llamados “gases vaginales”, una situación común que muchas mujeres experimentan y que, aunque puede resultar incómoda, es completamente natural.
Especialistas explican que este fenómeno ocurre cuando entra aire en la vagina —generalmente durante ejercicio, movimientos corporales o relaciones sexuales— y posteriormente se libera, produciendo un sonido similar al de un gas intestinal. A diferencia de estos últimos, no están relacionados con la digestión ni con malos olores.
Entre las recomendaciones para reducirlos se encuentran fortalecer el suelo pélvico con ejercicios de Kegel, cambiar ciertas posiciones durante la actividad física o sexual y mantener una buena salud íntima.
Expertos señalan que no se trata de un problema médico, salvo que venga acompañado de dolor o molestias persistentes, en cuyo caso se recomienda acudir a un profesional de salud.