Especialistas en bienestar y salud señalan que muchas mujeres en etapas más maduras suelen sentirse más cómodas teniendo relaciones durante el día. Esto puede deberse a varios factores físicos y emocionales.
Entre las razones más comunes están los cambios hormonales, que influyen en los niveles de energía y lubricación, así como el cansancio acumulado por la noche. Durante el día, el cuerpo suele estar más activo y con mayor disposición física.
También influyen aspectos emocionales y de confianza en la pareja. La comunicación y la comodidad juegan un papel clave en la intimidad, sin importar la edad.
Expertos destacan que no existe una “hora ideal” universal, ya que cada persona y cada pareja encuentran el momento que mejor se adapta a su bienestar y conexión.