Especialistas en nutrición señalan que el consumo regular de pescado puede elevar los niveles de ácidos grasos omega-3 en el organismo, nutrientes clave para la salud cardiovascular y cerebral.
De acuerdo con expertos, incluir pescado en la dieta al menos dos veces por semana puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, mejorar la memoria y favorecer el control del colesterol. Variedades como el salmón, la sardina y el atún son especialmente recomendadas por su alto contenido nutricional.
Sin embargo, también se aconseja moderación y optar por productos frescos y bien cocidos, ya que algunos pescados pueden contener niveles elevados de mercurio si se consumen en exceso.
Los médicos coinciden en que, dentro de una alimentación equilibrada, el pescado puede ser un aliado importante para mantener una buena salud.