La frase atribuida a Einstein no tiene pruebas históricas claras, pero la idea sí se relaciona con principios reales de psicología.
Muchos expertos explican que mentir requiere más esfuerzo mental que decir la verdad, porque la persona debe recordar detalles, mantener coherencia y evitar contradicciones.
Dos preguntas que suelen ayudar a detectar inconsistencias son:
“Cuéntame exactamente qué pasó, paso a paso.”
“¿Qué ocurrió antes y después?”
Las mentiras suelen mostrar cambios, vacilaciones o falta de coherencia cuando la historia se analiza con más detalle. Aun así, ninguna técnica es perfecta, por eso lo más importante es observar con calma y no sacar conclusiones rápidas.