¿Por qué dura? La tinta entra en la dermis (capa profunda). Como esa piel no se descama, el diseño se queda ahí.
Reacción del cuerpo: Tu sistema inmune detecta la tinta como un extraño. Unas células llamadas macrófagos intentan “comérsela”, pero como no pueden, la atrapan y así se mantiene el color.
Cuidados: Es normal que se inflame o pique al principio. Pero ojo, si hay pus, fiebre o mucho dolor, puede ser infección.
Clave: Usa siempre protector solar y busca un tatuador profesional con todo estéril. ¡No es solo estética, es salud!