No todas las manchas son iguales. Aunque muchas son inofensivas, algunas son una señal de que algo no anda bien. Aquí te explicamos las más comunes:
Puntos de rubí: Son esos puntitos rojos brillantes que salen con la edad. Normalmente no son peligrosos, pero si crecen o sangran, hay que checarlos.
Dermatitis o alergias: Salen por usar algún jabón nuevo, cremas o incluso por el estrés. Dan mucha comezón y suelen quitarse con cuidados básicos.
Rosácea: Si tu cara se pone roja muy seguido, especialmente en las mejillas y nariz, podría ser esto. Necesita un tratamiento especial para no empeorar.
Infecciones: Si la mancha está caliente, te duele o se extiende rápido, podría ser una infección en la piel que requiere atención inmediata.