La leucemia afecta a las células de la sangre. Si notas que estos síntomas no desaparecen, consulta a un médico cuanto antes:
Cansancio extremo: Fatiga que no se quita con el descanso.
Moretones o sangrados: Aparecen sin golpe previo o tardan en detenerse.
Infecciones frecuentes: Fiebres o enfermedades constantes.
Pérdida de peso: Adelgazamiento inexplicable.
Ganglios inflamados: Bultos en cuello, axilas o ingles.
Sudores nocturnos: Sudoración intensa al dormir.
💡 La clave: Muchos de estos síntomas pueden confundirse con otras enfermedades leves. La única forma de descartar o confirmar es un análisis de sangre (biometría hemática).