¿Para qué sirven?: Comer solo dos clavos de olor al día te da un buen de beneficios porque tienen eugenol y un chorro de antioxidantes.
Los beneficios reales:
Sube las defensas: Te protege de gripas y resfriados.
Buena digestión: Quita los gases, la hinchazón y la pesadez.
Baja el azúcar: Ayuda a controlar la glucosa en la sangre.
Adiós dolor: Alivia el dolor de muelas y desinflama las encías.
Limpia el hígado: Ayuda a sacar las toxinas del cuerpo.
Más energía: Te quita el cansancio físico y da más vitalidad.
¿Cómo se comen?: Los puedes masticar directo, meterlos en un té o usarlos en la comida.