Lo que pocos saben sobre esta enfermedad silenciosa que puede aparecer sin aviso

.

El herpes zóster, conocido como culebrilla, es una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. Tras la infancia, el virus permanece latente en el organismo y puede reactivarse años después cuando el sistema inmunológico se debilita, por estrés, envejecimiento o enfermedades.

Suele comenzar con dolor, ardor u hormigueo localizado, antes de que aparezca una erupción en un solo lado del cuerpo, siguiendo el recorrido de un nervio. El dolor puede ser intenso y persistente. Si no se trata a tiempo, puede derivar en neuralgia posherpética, una secuela dolorosa que dura meses o incluso años.

El tratamiento antiviral temprano reduce complicaciones. Aunque no se contagia directamente, puede transmitir el virus a personas no vacunadas, causándoles varicela. Actualmente existen vacunas que ayudan a prevenir la enfermedad o a disminuir su gravedad, especialmente recomendadas en adultos mayores.

Reconocer los síntomas a tiempo y consultar al médico es clave para evitar complicaciones y proteger la calidad de vida.

Related Posts

¡LE EXPLOTÓ EN EL CUELLO! Tenía una bola enorme que parecía un grano común, pero cuando los doctores le metieron el bisturí lo que salió dejó en shock a todo el hospital

Un hombre llegó de urgencia a una clínica médica quejándose de una protuberancia en la nuca que no paraba de crecerle desde hacía varias semanas. Al principio,…

«Cuando nacieron nuestros gemelos, no se parecían en nada ni a mí ni a mi esposa. Ella lo justificaba todo con la genética. Pero un día escuché a mi suegra decirle: “Deberías haberlo hecho antes de que nacieran los bebés”. Cuando entré, mi esposa cayó de rodillas y me suplicó que nunca le hiciera una pregunta en particular…»

«Cuando nacieron nuestros gemelos, no se parecían en nada ni a mí ni a mi esposa. Ella lo justificaba todo con la genética. Pero un día escuché…

Yo mismo pinté la habitación infantil, monté las dos pequeñas cunas e incluso pasaba las noches imaginando cómo sería sostener a mis hijos en brazos. Pero el…

—¿Lo prometes? —Lo prometo. Por un instante recordé aquel horrible día en la cocina de Margaret, cuando pensé que la verdad destruiría todo. Pero no había destruido…

Los años pasaron volando, como si la vida quisiera recompensarnos por cada lágrima derramada en silencio. Con el tiempo, Margaret y yo entendimos que el perdón no…

“Mi marido me obligó a trabajar durante 50 años y se quedó con cada centavo que ganaba. Cuando enfermé, me dijo: ‘Eres una vieja inútil’. Pero el médico descubrió algo que lo hizo caer de rodillas y llorar desconsoladamente…”

“Mi marido me obligó a trabajar durante 50 años y se quedó con cada centavo que ganaba. Cuando enfermé, me dijo: ‘Eres una vieja inútil’. Pero el…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *