.
Imágenes que circulan en redes sociales han generado preocupación entre consumidores, al mostrar restos de carne, recortes y piezas de baja calidad que, en algunos casos, podrían terminar siendo comercializados como productos “aptos” para el consumo.
Especialistas en seguridad alimentaria advierten que no toda la carne que luce roja o fresca es necesariamente de buena calidad. El exceso de grasa, nervios, restos óseos o mezclas de cortes pueden indicar un producto inferior, especialmente cuando no se informa con claridad su origen o tipo de procesamiento.
Recomiendan leer etiquetas, verificar fechas, exigir información del proveedor y comprar en establecimientos de confianza. Una mala elección puede afectar no solo el bolsillo, sino también la salud.
👉 La información y la atención del consumidor son clave para evitar engaños.