
ME BAJARON DEL AVIÓN PARA CEDERLE MI ASIENTO A UN MILLONARIO… SIN SABER QUE YO ERA LA ÚNICA PERSONA QUE PODÍA SALVARLE LA VIDA
PARTE 2
LA MUJER QUE EXPULSARON DEL AVIÓN ERA LA ÚNICA CIRUJANA CAPAZ DE SALVAR AL MILLONARIO
Mi nombre es Amelia Hart.
Para la mayoría de las personas, yo era simplemente una mujer de treinta y dos años que viajaba con unos jeans viejos, zapatillas blancas y una maleta que había visto días mejores.
Para una pequeña parte del mundo médico, sin embargo, mi nombre significaba algo completamente distinto.
Durante años había operado bajo estrictas cláusulas de confidencialidad.
Presidentes de compañías.
Diplomáticos.
Magnates.
Niños de familias capaces de comprar hospitales enteros.
Nunca permitía fotografías durante las cirugías y rara vez concedía entrevistas.
Por eso los medios terminaron poniéndome un apodo:
La Cirujana Fantasma.
No me gustaba.
Pero tampoco me molesté en desmentirlo.
Esa tarde regresé al hospital donde trabajaba en Chicago y me encerré en mi oficina.
Apagué el teléfono.
O eso intenté.
Apenas habían pasado veinte minutos cuando alguien golpeó la puerta.
Era mi colega y amigo, el doctor Daniel Foster.
—¿Qué pasó?
Levantó mi maleta rota.
—Parece que te atropelló un camión.
Continúa en la página siguiente