En 1993, Tomm Tennent nació en Australia con una cantidad tan excesiva de piel que, según los médicos, alcanzaba para cubrir a un niño de cinco años. Su condición, vinculada a niveles extraordinariamente altos de ácido hialurónico, dejó perplejos a los especialistas y lo convirtió en un caso médico único.
Conforme fue creciendo, la piel se le fue acomodando y las arrugas disminuyeron, tal como esperaban los doctores tras comparar su caso con el de los perros de raza Shar Pei. Aunque de chiquito le tocó lidiar con burlas y carrilla, con el tiempo fue haciendo amigos y agarró mucha fuerza para salir adelante.
Hoy en día, a casi 30 años de su nacimiento, Tomm lleva una vida normal: está felizmente casado con su esposa, Hannah, vive en Frankston, Victoria (Australia), y mantiene una filosofía muy positiva sobre su vida y todo lo que le tocó pasar.