
Capítulo 1. «Mamá, saca la carpeta»
—¡Mamá, te dije que sacaras la carpeta! —gritó Javier, con el celular embarrado de lodo entre las manos.
Teresa no se movió.
Por primera vez desde que me habían enterrado en el patio, vi miedo verdadero en el rostro de mi suegra.
No era el miedo de una mujer que acababa de comprender la crueldad de su hijo. Era algo más profundo. Era el miedo de alguien que sabía que, si aquella carpeta llegaba a manos de la policía, ya no podría fingir que todo había sido un simple problema matrimonial.
—Javier, déjala ahí —murmuró Teresa.
—¡No me digas qué hacer!
Mariana, que unos minutos antes se había reído mientras yo luchaba por mantener la cabeza fuera de la tierra, retrocedió hasta chocar contra la mesa del jardín.
—¿Qué hay en esa carpeta? —preguntó.
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