
¿ES SEGURO CARGAR A UNA PERSONA DESDE UNA SILLA DE RUEDAS?
Depende de cada caso. Las necesidades de movilidad pueden ser completamente diferentes entre una persona y otra.
Una transferencia incorrecta puede provocar una caída o lesiones tanto en quien recibe ayuda como en quien intenta levantarla.
Cuando una persona necesita asistencia habitual para realizar transferencias, lo recomendable es utilizar la técnica indicada para sus necesidades particulares y, cuando corresponda, seguir las recomendaciones de profesionales de rehabilitación.
LAS PLAYAS ACCESIBLES PUEDEN CAMBIAR ESTA EXPERIENCIA
En diferentes lugares existen playas que incorporan infraestructura destinada a personas con movilidad reducida.
Algunas disponen de pasarelas que permiten atravesar la arena con mayor facilidad, mientras otras ofrecen sillas anfibias diseñadas específicamente para desplazarse sobre superficies donde una silla convencional tendría dificultades.
Estas soluciones permiten aumentar la autonomía y disminuir la necesidad de realizar transferencias improvisadas.
¿QUÉ ES UNA SILLA ANFIBIA?
Se trata de un dispositivo de movilidad diseñado con ruedas especiales, generalmente más anchas que las utilizadas por una silla convencional.
Su diseño facilita el desplazamiento sobre arena y, dependiendo del modelo, permite acercar a la persona de manera controlada hasta el agua.
No reemplaza la supervisión ni las medidas de seguridad, pero puede hacer que la experiencia resulte mucho más accesible.
LA ACCESIBILIDAD VA MUCHO MÁS ALLÁ DE UNA RAMPA
Cuando se habla de accesibilidad normalmente se piensa en edificios, aceras o estacionamientos. Sin embargo, los espacios recreativos también forman parte de la vida cotidiana.
Una playa accesible debería contemplar desde el estacionamiento y los baños hasta el recorrido necesario para aproximarse al mar.
Las barreras pueden comenzar mucho antes de llegar a la arena.
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