Su esposa quedó en estado vegetal y dedica su vida a cuidarla.

David Cesar, un joven brasileño de 28 años, ha dedicado los últimos dos años de su vida a cuidar a tiempo completo a su esposa Bruna de Sousa, de 26. Mientras veían la televisión en su casa, Bruna comenzó a tener convulsiones y sufrió un paro cardiorrespiratorio; estuvo 25 minutos sin oxígeno antes de ser reanimada, lo que la dejó en estado vegetativo y con secuelas permanentes.

La difícil batalla diaria:
Cuidados complejos: Bruna está ostomizada, se alimenta por sonda y requiere medicamentos costosos junto con el apoyo de especialistas.

Crisis económica: David se encuentra desempleado para poder cuidarla. Lo poco que genera trabajando a ratos como conductor de aplicaciones en Maracanaú no alcanza para cubrir los gastos médicos.

Viviendo de donaciones: La pareja aún no logra conseguir la jubilación de Bruna, por lo que dependen por completo de la solidaridad de la gente y del apoyo de dos abogados voluntarios.

Una esperanza en el camino:
A través de la ayuda de neurólogos, David se enteró de la existencia de un tratamiento en Canadá que dura tres años y combina medicamentos con fisioterapia. El costo es de casi 19,000 dólares (100 mil reales). Actualmente, David sigue recaudando fondos para alcanzar esta meta y cuenta con el apoyo de la organización VOAA para lograrlo.

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