Orinar en la ducha es una práctica con muchos adeptos. Dado que la orina es un 95 % agua, las sustancias que se eliminan se van por el desagüe con la misma facilidad que en el váter, ofreciendo varios beneficios sin contraindicaciones:
Ahorro de agua: Es el beneficio más importante. En España se gastan más de 600 millones de litros de agua al día solo en tirar de la cisterna para hacer pis. Si se hace en la ducha una vez al día, se evitaría el uso de unos 120 millones de litros diarios. Como ejemplo, un proyecto universitario en el Reino Unido calculó que si sus 15,000 alumnos orinaran en la ducha, se ahorraría al año el equivalente a 26 piscinas olímpicas.
Ahorro de papel: Se evita el uso de papel higiénico tras la micción, lo cual ayuda al medioambiente, ya que en España se consumen 690,000 toneladas de papel al año, muchas veces de tipo “premium” que requiere madera virgen.
Prevención de infecciones: Es más saludable e higiénico porque la zona genital se lava inmediatamente. En el caso de las mujeres, evita el riesgo de arrastrar bacterias del ano hacia la uretra con el papel. Además, estudios científicos confirman que orinar de pie no causa retención de líquido ni efectos negativos en las mujeres.
Comodidad: El ruido y el calor del agua relajan el cuerpo, provocando ganas de orinar. Hacerlo en la ducha evita tener que aguantarse, una sensación que resulta muy incómoda.
Menos limpieza: Al usar menos el inodoro, este se ensucia menos (especialmente en el caso de los hombres), reduciendo el uso de detergentes químicos que dañan el ecosistema.
Lo que NO hace la orina (mitos médicos)
Existe la creencia popular de que la orina cura heridas o mejora la piel debido a la urea (que tiene propiedades antimicrobianas). Sin embargo, la ciencia aclara lo siguiente:
Poca concentración: La urea solo representa el 2 % de la orina, una cantidad insignificante comparada con el 40 % que tienen los productos médicos.
Es una pseudociencia: La “orinoterapia” no tiene beneficios reales.
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Riesgo de infección: La orina puede contener bacterias y virus. Aplicarla sobre la piel o heridas puede causar sobreinfecciones graves, problemas digestivos si se ingiere, e incluso la muerte si se administra por vía intravenosa.